La muerte del realismo mágico – encuentro con Ignacio Padilla

Estándar

La muerte del realismo mágico – Ignacio Padilla

Esta fue la tercera charla, la que mas removió y me desempolvo, casi como uno de esos temblores de tierra, que te sacuden y en cuestión de segundos te hacen mirar para todos lados buscando un refugio, una salida de emergencia.

La charla comenzaba después de un pausa para tomar café. En mi desorientada brújula, buscando el aula, di varias vueltas, subí, bajé escaleras, llegue faltando quizás dos minutos.
El conferencista aún no había llegado, todos estában afuera esperandole.

Recuerdo esos minutos de túnel negro, tal vez segundos de incomodidad, miraba y repasaba rostros extraños, mis oídos se metían en una y otra conversación ajena  de tipo semiintelectual, en realidad yo estaba allí, por causa de una casualidad, tal vez por el azar, explicación irracional de tipo inconciente  y como tal, me sentía como un ser anónimo, sin referencias, sin antecedentes, desconectada de los libros, sola, sin rostro, sin mascaras, sin conocer ni reconocer ave fenix alguna.

El aula era común y corriente como cualquier aula de universidad, fria y aburrida, no  muy grande, pero no era necesario de que lo fuera, eramos pocos además. Tal vez fui  una de las últimas personas en entrar, así que no había mucho que escoger, solo los puestos de adelante estaban libres.

Pasados algunos segundos,  entra un hombre con saco de pana, lentes, con una mirada que de alguna manera reconocía, y de una apariencia innegablemente intelectual. Brevemente se presenta y entró en el tema casi que innesperadamente, sin rodeos, sin mucho tiempo que perder, él sabia que tenia mucho por decir y que el tiempo era poco, hablaba con pies dansantes, se balanceaba llenadose los labios de sabiduria literaria, no vacilaba, era seguro y contundente. De manera elocuente, mis preguntas se fueron convirtiendo en un dialogo de tu a tu. Probablemente me monté en un cohete en busca de lo que se me ha perdido… el deseo.

He aquí parte de mis anotaciones:

  • La muerte del realismo mágico empezó hace más o menos diez años y sigue siendo una novedad a pesar del tiempo que lleva. Los editores han empezado a rechazar este tipo de literatura.
  • Durante los noventas fue un hecho evidente, el español ha venido cambiando radicalmente, ha cambiado el tema, han cambiado los escritores, han cambiado los lectores, el mundo, la vida etc.
  • Cuando se habla de literatura latinoamericana, se piensa en un solo país.
    Nos entusiasmamos con Carlos Fuentes, José Donoso, Julio Cortázar, García Márquez, entre otros.
  • 1992 – Año del reencuentro de dos mundos – 500 años del descubrimiento – Feria de Frankfurt – Hecho importantísimo para el mundo de la literatura. México fue el país invitado y Octavio Paz fue uno de los más representativos.
  •  Con el libro de Laura Esquivel “Como agua para Chocolate” llega el final y es la muerte del realismo mágico.
  • Algo extraño está pasando, algo no está bien. Ese era el sentido general. Para ese entonces habían pasado 25 años desde la aparición de “Cien años de soledad” de García Márquez. Novela que hizo BOOM!!! Un historia verdadera de realismo mágico, tiene ese carácter, pero, ¿Por qué? Hablar con sus ancestros tiene un tono sumamente paternista.
  • Jorge Luis Borges: Bisabuelo del realismo mágico – Literatura fantástica.

Hagamos un recuento histórico:

  • 1967 Cien años de soledad –  Gabriel García Márquez – BOOM!!!– Realista, nace y vive con las vacas.
  • 1975 La casa de los espíritus – Isabella Allende – POSTBOOM!!! No las conoce
    (las vacas), pero habla de ellas. Cualquiera podría escribir realismo. Don Quijote, ese que no entiende el mundo, lo explica atreves de su locura.
  • 1985 Como agua para chocolate – Laura Esquivel
  • 1992 Feria de Frankfurt
  • 1995 La ley del amor – Laura Esquivel – Mata al realismo, es mal escrito, fracasa en ventas. El lector está saturado de lo mismo.
  • Hijos de la media noche – Salman Rushdie – Desaparece el paternalismo literario.
  • 1996 – Antología “Mc Condo” – Mc se refiere al imperio Mc Donals y Condo a condominios = Metrópoli contemporánea.
  • Roberto Bolaño – Escritor chileno – Línea Invisible – muere en el 2003
  • Surgimiento de la literatura light – literatura papilla.
  • Sin embargo hay mas lectores inteligentes y activos.
  • 1996 – “Manifiesto del CRACK” – rompimiento
  • La prensa inventa una lucha entre la literatura CRACK y el BOOM. EL Crack quiere matar a García Márquez, ubicar la literatura fuera de Macondo, fuera de Latinoamérica, Literatura falsa-Nazi.
  • 1999 – Premio Latinoamericano “Biblioteca Breve” resucita y lo obtiene el autor mexicano Jorge Volpi – “En busca de Klinsor” – Libro más aplaudido en Frankfurt. Surge la nueva literatura Latinoamericana.
  • El eslabón perdido de la literatura – Roberto Bolaño – “Detectives Salvajes” – novela sobre escritores, literatura nazi en América Latina, Sergio Pitol, Ricardo Piglia, el personaje de esta novela está cansado – la anti novela literaria.
  • 2666 – asesinato – la muerte de las mujeres – 400 detectives – 800 asesinatos y nadie encuentra al asesino. El Quijote de la novela policiaca
  • Octavio Paz – Literatura comprometida.
  • La muerte de las utopías
  • Caída del muro de Berlín
  • Generación de la televisión
  • Los ochentas – escepticismo radical – no futuro
  • Los noventas – novelas íntimas y melancólicas – lo privado – lo corpóreo.

 

Una cierta fascinación se fue despertando al igual que me iba bajando de una nube gris o casi negra, poco a poco empezamos a tejer un dialogo,  al que hoy diría completamente desigual.

Hoy soy capaz de reconocer mi ignorancia literaria, pero esta charla fue como hacer un descubrimiento, deambular por una línea cronológica de generos y de golpe, aterrizar en una jungla, nuevamente sin brujula pero con algunos puntos de referencia, de forma, de estilo y de retórica, una nuevo realismo, sin paternalismo y sin magia…  magia con la que podiamos entrar al mundo de  nuestros muertos, magia con la que podiamos recorrer pueblos fantasmas, como Colama de Rulfo ó como el Macondo de Márquez, mágia con la que podía desempolvar los armarios de la casa de mi abuela, contar las baldosas de mosaico pintado  al mismo tiempo en que veia pasar ese ejercito de hormigas culonas, trabajando sin descanso, quizas simbolo de mi ahora.

Al terminar la charla, Ignacio y yo seguimos conversando y chambusqueandonos con mi poca sabiduría literaria.
Como se reiría este hombre de mi, que desaliento inmenso le habré producido, sin embargo el seguia allí, sin desprenderse de mi lado, seguimos cruzando calles…   Le hablaba de mis primeros pinitos en la literatura, le hablaba acerca de ese taller literario al que por un tiempo asistí bajo la direccion de Mejia Vallejo, ese al que de manera despota, acribillo mis palabras abtractas llenas de banalidades. Le hablaba y le hablaba como si me hubieran dado cuerda, como si el hubiera hundido el botón y hubiera ABIERTO esta CAJA DE PANDORA.

Al llegar a la feria del libro,  quiso ponerme en contacto con sus otros amigos escritores, la noche continuaría y regresariamos de nuevo a la universidad donde los organizadores y los embajadores habian preparado un coctel en honor al español y a la pedagogía.

Pero Ignacio prefirió desaparecer. Nunca llegó.  Al rato me di cuenta que no era la unica que estaba allí  espererandole, e Ignacio se convirtio en  fantasma de especulaciones, mientras yo continuaba todavia en mi burbuja, deshojando razones para entender este día, simplemente mágico.

Horas más tarde, y como para cerrar con broche de oro, un hombre de corbata, emocionado por el encuentro, me pidió que le tomara una foto con esa escritora llamada Rosa Montero, cruzamos algunas palabras,  Esto es increible – pensé!
he leído alguno de sus libros y hoy sin planearlo estoy hablando con ella. Hoy en dia leo sus entradas por FB.

A Ignacio, a él quisiera volver a encontrar algún día,  quizás pedirle disculpas por mi ignorancia y estupidez… pero tambien para darle las gracias por abrir mi cofre  enpolvado con recuerdos y aunque quiera odiarme, seguiré escribiendo y hablando con mis muertos, recordando calles y ventanas, seguiré coloreando mi nostalgia y deshojando cotidianidades sobre mi elejido exilio, seguiré escribiendo historias mediocres, páginas papillas sin valor literario, pero ¿Qué más da?

Y a mi amiga, quiero darle las gracias por este día!

Anuncios

Un comentario en “La muerte del realismo mágico – encuentro con Ignacio Padilla

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s